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Conferencia Internacional de Etnografía Cuantitativa

Fomentó el diálogo interdisciplinario, la reflexión crítica y la construcción colectiva de conocimiento en torno a esa disciplina

En la UNAM se realizó la Séptima Conferencia Internacional de Etnografía Cuantitativa (ICQE 2025), con el objetivo de fomentar el diálogo interdisciplinario, la reflexión crítica y la construcción colectiva de conocimiento en torno a esa disciplina.

Para Marcela Amaro Rosales, directora del Instituto de Investigaciones Sociales (IIS), este encuentro representó una oportunidad enriquecedora que permitió a esta casa de estudios y sus entidades académicas explorar las herramientas de la etnografía cuantitativa y, al mismo tiempo, ofrecer a la comunidad internacional de ICQE la posibilidad de ampliar su campo de aplicación.

“Esperamos que las discusiones de esta conferencia –que tuvo lugar del 12 al 16 de octubre– se enriquezcan con las perspectivas de la comunidad universitaria, así como con los problemas específicos que se analizan en México y América Latina”, añadió la directora.

Nos llena de orgullo, resaltó, que la séptima edición de la Conferencia se haya celebrado en esta casa de estudios, bajo la organización conjunta de la Dirección General de Cómputo y de Tecnologías de Información y Comunicación (DGTIC) y el IIS, que desde su fundación ha sido un referente en América Latina, y cuya misión es producir conocimiento riguroso y relevante para comprender los procesos sociales y culturales, y contribuir a resolver los grandes desafíos de nuestra región.

En el Auditorio José Luis Sánchez Bribiesca de la Torre de Ingeniería, Héctor Benítez Pérez, titular de la DGTIC, agradeció a la International Society for Quantitative Ethnography y a todos los involucrados en la organización de este encuentro la elección de México y su Universidad Nacional para la realización de esta reunión: “Queremos aprender de ustedes y compartir nuestra experiencia para tener una mejor forma de representación del mundo”.

También recordó que en el país hay comunidades académicas que desarrollan conocimiento, pero sin identificar el nombre específico de la etnografía cuantitativa. El uso de la estadística, de reconocimiento de patrones o de inteligencia artificial, se hace para las ciencias sociales, pero sin necesariamente encuadrarlo en un marco temático como el del encuentro.

Guadalupe Carmona, coordinadora del programa de la Conferencia e integrante de la Universidad de Texas en San Antonio, detalló que la etnografía cuantitativa invita a explorar la complejidad de lo humano con herramientas rigurosas y sensibles al contexto; nos reta a mirar más allá de los números sin renunciar a su poder explicativo.

ICQE 2025 ha sido diseñada con el propósito de fomentar el diálogo interdisciplinario, promover la innovación metodológica y fortalecer redes de colaboración entre investigadores, docentes, estudiantes y profesionales comprometidos con la justicia epistémica y la producción de conocimiento situado.

Desde su creación en 2019 la Conferencia ha fomentado una comunidad dinámica e interdisciplinaria que promueve la teoría, la metodología y la interpretación por medio de la integración de enfoques cuantitativos y cualitativos, agregó.

La versión 2025 celebró la aplicación de la etnografía cuantitativa en diversos campos: educación, salud, liderazgo o justicia social, destacando herramientas como el análisis epistémico y el de redes ordenadas, para explorar el aprendizaje, la participación y la equidad, explicó.

En este encuentro académico, continuó Guadalupe Carmona, convergieron voces, perspectivas y metodologías que enriquecieron nuestra comprensión de los fenómenos sociales.

En la séptima edición se recibieron 82 propuestas con 44 artículos que serán parte de la publicación de las memorias, lo que refleja el panorama metodológico de la expansión de la etnografía cuantitativa, su capacidad de respuesta a las cuestiones sociales y su compromiso con la investigación inclusiva e interdisciplinaria, concluyó.

Golnaz Arastoopour Irgens, presidenta de la International Society for Quantitative Ethnography, expresó que “el crecimiento de nuestra comunidad habla de la fortaleza de este campo, la dedicación de la gente y el valor científico que la etnografía cuantitativa aporta a la investigación global en todas las disciplinas”.

“Confío en que la Conferencia ha sido productiva para el intercambio de ideas y el fortalecimiento de nuestras colaboraciones interculturales. Gracias por recibirnos en la UNAM”.

La Sociedad Internacional de Etnografía Cuantitativa, de acuerdo con su página electrónica, es una organización profesional que apoya y promueve la investigación que unifica el análisis cualitativo y cuantitativo del pensamiento, el comportamiento y la interacción humanos.

Los enfoques etnográficos cuantitativos se usan en diversos campos, como la educación, la historia, la antropología, la ingeniería de sistemas y la psicología.

En tanto, la ISQE ofrece un foro para la interacción académica interdisciplinaria y transdisciplinaria en la intersección de las humanidades y las ciencias sociales.

Gaceta UNAM

Instala el Rector Lomelí el Comité Técnico para la Gobernanza del Cómputo en la UNAM

Al presidir la instauración del Comité Técnico para la Gobernanza del Cómputo y las Tecnologías de Información y Comunicación (CTeTIC) de la UNAM, el rector Leonardo Lomelí Vanegas expresó que es una instancia fundamental para gobernar y planear las actividades de cómputo de esta casa de estudios en el largo plazo.

Abarca, continuó, aspectos con implicaciones académicas muy importantes, así como de racionalidad administrativa, buen manejo de datos o seguridad informática. Todo ello va a permitir coordinar mejor un área estratégica y vital para el funcionamiento de la Universidad Nacional.

En la composición del Comité, señaló, están representados los subsistemas de Investigación y de Difusión Cultural, entidades foráneas, el bachillerato o diversas dependencias de la administración central, lo cual da cuenta de las múltiples actividades en las cuales se requiere del cómputo y de las tecnologías de información y comunicación, lo mismo para la vida académica que para la administración o la comunicación cotidiana de la comunidad.

Pero sobre todo, ese órgano “amplía y potencia nuestras capacidades de investigación hacia el futuro y de difundir lo que hacemos”. Por eso es tan importante la instalación de este Comité, puntualizó Lomelí Vanegas.

“Celebro que hayamos llegado a este momento; es un avance importante y creo que tendremos resultados tangibles muy pronto, y esto pondrá de manifiesto la importancia del trabajo colegiado, que es una de las características de nuestra Universidad”, manifestó.

Estrategia digital

Al hacer uso de la palabra, el titular de la Dirección General de Cómputo y de Tecnologías de Información y Comunicación (DGTIC), y secretario técnico del CTeTIC, Héctor Benítez Pérez, recordó que el Comité fue concebido en el Plan de Desarrollo Institucional de la Rectoría, en términos de cómo llevar a cabo la planeación, operación estratégica, seguimiento e idea común de la gobernanza digital y de datos en la Universidad.

En el acto efectuado en la Torre de Rectoría detalló que esta institución usa cada vez más los medios digitales para comunicarse, impartir clase, desarrollar investigación y la toma de decisiones. Esto implica la transmisión, uso, almacenamiento y transformación de información.

Entre sus objetivos iniciales, explicó, se encuentran promover el uso óptimo de los recursos digitales; establecer procesos académicos claros y definidos para la toma de decisiones; fomentar una cultura de la innovación por medio de la adopción de nuevas tecnologías; y la mejora constante de los procesos y sistemas.

El Comité, como órgano colegiado y de liderazgo, será un espacio de colaboración estratégica para que las decisiones sean fruto de toda la comunidad. Su rol es guardar y hacer guardar los activos tecnológicos, y ser promotor de la eficiencia y garante de la seguridad e integridad de la información, abundó.

La estrategia de gobernanza de las TIC está conformada por la Rectoría; las secretarías: General; de Desarrollo Institucional; Administrativa; de Servicio y Atención a la Comunidad Universitaria; así como por las coordinaciones de: Planeación; de la Investigación Científica; Humanidades; y Difusión Cultural; campi foráneos; Escuela Nacional Preparatoria; Escuela Nacional Colegio de Ciencias y Humanidades; y la DGTIC.

Benítez Pérez rememoró que el 25 de agosto pasado se publicó el acuerdo de creación del Comité, cuyos alcances son, entre otros: planificación estratégica y de políticas institucionales; salvaguardar el uso ético de los recursos de cómputo y las TIC; gobernanza para la adquisición, uso, resguardo, mantenimiento y baja de recursos tecnológicos, tangibles e intangibles; mecanismos institucionales de gestión de riesgos y de seguridad informática; y establecer subcomités especializados para atender tareas específicas de TIC.

La visión estratégica de gobernanza en este campo en la Universidad es coordinar y colaborar entre todas las instancias universitarias bajo un esquema federado, para ofrecer mejores servicios tecnológicos a la comunidad, cumplir la normatividad y respetar la propiedad intelectual de terceros, entre otros aspectos.

Como parte de esa estrategia, prosiguió Benítez Pérez, se desarrollarán ocho temas, entre ellos los de telecomunicaciones, infraestructura de cómputo, software, sistemas informáticos y seguridad informática.

Además, los nueve subcomités serán coordinados transversalmente. Ellos son: gobierno de TIC, telecomunicaciones, supercómputo, desarrollo de software, seguridad informática, innovación, coordinación de la red de responsables, infraestructura de cómputo y uso de software, y evaluación.

Sus funciones, añadió, serán diseñar y proponer iniciativas institucionales y de innovación en TIC; ejecutar y dar seguimiento a tareas asignadas; al igual que presentar informes de avances, y propuestas de nuevos miembros.

El titular de la DGTIC anunció que los primeros subcomités del CTeTIC serán los de gobierno de TIC, para diseñar e implementar normatividad e impulsar la digitalización de los procesos universitarios; telecomunicaciones, para definir directrices para su adquisición, uso y gestión; supercómputo, para gestionar, difundir y facilitar el acceso al cómputo de alto rendimiento; y seguridad informática, para establecer, supervisar y garantizar la implementación de políticas, estrategias y procedimientos, entre otros aspectos.

La primera sesión ordinaria de este órgano será en enero del próximo año, concluyó.

Boletín UNAM-DGCS-696 

Entorno hostil en la red afecta rendimiento académico y desarrollo de jóvenes: Héctor Benítez Pérez

De acuerdo con datos recientes, siete de cada diez personas en México han sido víctimas de algún tipo de violencia en línea, expuso el director general de Cómputo y de Tecnologías de Información y Comunicación (DGTIC) de la UNAM, Héctor Benítez Pérez.

En ese sentido, dijo, uno de los desafíos urgentes de nuestra época es este suceso, el cual trae consecuencias graves que en numerosos casos son ignoradas.

Al inaugurar el 4º Foro Universitario contra la Violencia Digital destacó que cerca de 70 por ciento de los jóvenes de 15 a 24 años que usan internet han experimentado acoso o intimidación a través de la red.

“Ese entorno hostil no solo afecta su bienestar emocional y psicológico, sino también su rendimiento académico, participación pública y desarrollo integral. Los datos muestran una incidencia particularmente alta de violencia digital entre mujeres y personas jóvenes”, subrayó.

Se estima que 38 por ciento de usuarias han sido dañadas con este tipo de acciones. Las más jóvenes, de 18 a 24, son las que tienen mayor vulnerabilidad. Varias se enfrentan a acoso persistente o amenazas físicas o sexuales.

A esta situación se suma el fenómeno emergente del empleo de la inteligencia artificial para generar contenidos como los deepfakes (videos, fotos o grabaciones de audio que parecen reales) creados sin su consentimiento. Estas prácticas, además de violar la privacidad, perjudican la forma profunda de la dignidad de quienes las padecen, advirtió.

Ante ello, aseveró Benítez Pérez, como institución y comunidad académica la UNAM debe reconocer, visibilizar y combatir también los actos que ocurren en los espacios digitales. “Debemos asegurar que el uso de la tecnología se guíe por principios de ética, respeto, inclusión, equidad y responsabilidad social”.

No es ficción

En el foro a distancia, organizado por la DGTIC y la Dirección General de Divulgación de la Ciencia, la titular de la Defensoría de los Derechos Universitarios, Igualdad y Atención de la Violencia de Género, Guadalupe Barrena Nájera, compartió:

Hemos visto la propagación, de manera importante, de los medios digitales como instrumentos de ejercicio de violencia de otras formas, no solamente por razones de género, sino de acoso escolar, por ejemplo. Es una realidad a la que debemos hacer frente.

Ello nos convoca, en la Defensoría, a tener la mente abierta sobre las herramientas que podemos utilizar y poner al alcance de las personas que acceden a nuestros servicios, puntualizó.

Hay que conocer, resaltó, los aspectos técnicos y algunos contenidos jurídicos y, sobre todo, instrumentos a nuestro alcance a fin de desarrollar estrategias de afrontamiento, prevención y autocuidado en la utilización de las redes sociales.

En su oportunidad, la jefa de Unidad de Comunicación para la Igualdad de la Coordinación para la Igualdad de Género de la UNAM, Cecilia Núñez Martínez, aclaró que la violencia digital no es solamente virtual, es real.

Como nos enseñan los feminismos, sus efectos se sienten en los cuerpos, en la salud mental, los vínculos sociales y en la posibilidad de habitar espacios educativos y laborales de forma segura, precisó.

A decir de la experta, lo que ocurre en redes, plataformas o chats no está separado de la vida social, universitaria, escolar, en diferentes centros de trabajo, sino que las cruza profundamente.

Boletín UNAM-DGCS-442,  2 de julio de 2025

Centro de Datos se fortalece con estándar internacional

La UNAM mejoró la certificación del Centro de Datos I SSMC DGTIC, obtenida hace un año. Ahora alcanzó el Rated-3 en todos los ámbitos del estándar ANSI/TIA-942-C: mecánico, eléctrico, arquitectónico y de telecomunicaciones. De esta forma, se convirtió en la primera institución de educación superior mexicana en conseguirlo.

Para mejorar el nivel de la certificación, la Dirección General de Cómputo y de Tecnologías de Información y Comunicación (DGTIC) perfeccionó la arquitectura del centro de datos con materiales retardantes al fuego y fortaleció las medidas de seguridad con la implementación de nuevos controles de acceso y cámaras de videomonitoreo.

Además, se establecieron zonas restringidas, se colocó señalización en apego a las normas NOM-003-SEGOB-2011 y NOM-026-STPS-2008, y se construyó un local para el aislamiento de los bancos de baterías, las cuales garantizan el suministro eléctrico del Sistema de Alimentación Ininterrumpida. También se desarrolló un proyecto para fortalecer la detección y extinción de incendios en áreas críticas.

La clasificación Rated-3 garantiza que este centro de datos de la UNAM cuenta con infraestructura concurrentemente mantenible. Esto significa que es posible realizar trabajos de mantenimiento planificados a cualquier componente del sistema, sin interrumpir su operación.

La versión C del estándar ANSI/TIA-942, publicado en mayo de 2024, es uno de los marcos internacionales más reconocidos para el diseño, construcción y operación de centros de datos. El estándar evalúa aspectos críticos como la infraestructura eléctrica, climatización, cableado estructurado, seguridad y disponibilidad, garantizando altos niveles de desempeño y resiliencia ante fallas.

Las mejoras al centro de datos incrementan la alta disponibilidad de la infraestructura para ofrecer servicios críticos a las áreas universitarias, como alojamiento web, máquinas virtuales, resguardo de grandes volúmenes de información y datos o el respaldo de información para la recuperación de servicios de misión crítica, entre otros.

Durante la entrega del certificado, Héctor Benítez Pérez, titular de la DGTIC, destacó que este logro representa un avance estratégico para consolidar una universidad digital, pues refuerza la continuidad y calidad de los servicios ofrecidos a la comunidad universitaria.

JLOM

Para reinventarse, docentes y alumnos deben actualizar sus capacidades

El rector Leonardo Lomelí asistió a la sesión de clausura del Macroentrenamiento en Inteligencia Artificial (MeIA) 2025, encuentro en el que participaron más de mil estudiantes de 20 países.

El escenario actual exige una transformación profunda de la educación: no basta con formar para el empleo, es necesario educar a la juventud, así como actualizar al cuerpo docente y administrativo, y a las y los egresados para la adaptabilidad y la capacidad de reinventarse en un mundo dinámico y virtual, aseguró Leonardo Lomelí Vanegas.

El rector de la UNAM puntualizó que dicha realidad subraya la necesidad urgente de diseñar e implementar iniciativas y políticas educativas sólidas, responsables y bien fundamentadas en valores universales como la equidad y la igualdad.

Durante la sesión de clausura del Macroentrenamiento en Inteligencia Artificial (MeIA) 2025, añadió que esa es la importancia de “este emprendimiento propositivo y estratégico” frente a ese paradigma cuyo fin es ofrecer un ambiente formativo riguroso, accesible y con integralidad institucional para las y los jóvenes interesados en la inteligencia artificial (IA).

En las tres semanas del Macroentrenamiento poco más de mil 50 estudiantes de licenciatura y posgrado provenientes de una veintena de naciones, ahondaron en áreas clave como el aprendizaje automático, profundo y generativo, detalló el Rector.

Recordó que, en ese contexto, datos recientes del sistema de Naciones Unidas afirman que, aunque más de dos tercios de los estudiantes de secundaria en naciones con altos ingresos ya emplean herramientas de IA generativa en tareas escolares, sólo 10 % de las escuelas y universidades cuentan con marcos oficiales para su uso ético, pedagógico y didáctico. Además, hasta 2022, únicamente siete países habían desarrollado programas específicos para la formación y actualización docente en IA, y apenas 15 la habían integrado en sus planes de estudio en el ámbito nacional.

Asimismo, el mercado de trabajo global atraviesa una transformación acelerada. El Foro Económico Mundial estima que en los próximos cinco años se crearán unos 170 millones de nuevos empleos, alimentados por la revolución tecnológica, la transición verde y los cambios demográficos. Sin embargo, se proyecta también el desplazamiento de 92 millones de puestos debido a estas mismas tendencias, lo que revela una reconfiguración estructural.

Bajo esta perspectiva, casi el 40 % de las habilidades requeridas en el sector laboral cambiarán antes de 2030, y las competencias tecnológicas –como la IA, la ciencia de datos, la ciberseguridad y la alfabetización digital– serán esenciales, resaltó el rector Lomelí.

La secretaria de Desarrollo Institucional, Tamara Martínez Ruiz, dijo que “no hay duda de que las universidades deben de ser garantes de que la IA se desarrolle como un bien público, con ética y centrada, sobre todo, en la dignidad humana”.

Refirió que, según información publicada en la Revista Digital Universitaria, en esta casa de estudios, del 70 a 83 % del profesorado y del 81 a 88 % del estudiantado está utilizando herramientas de IA generativa, principalmente para buscar información y elaborar materiales académicos. Pero apenas del cinco al 18 % la emplea para planificar clases, diseñar evaluaciones o programar tareas.

Tamara Martínez alertó que es motor de crecimiento y eficiencia, pero también puede ser un germen de desigualdad, discriminación, desplazamiento laboral y concentración de poder económico.

En tanto, Héctor Benítez Pérez, director general de Cómputo y de Tecnologías de Información y Comunicación, precisó que el diseño curricular y planeación didáctica del MeIA fue realizado por un comité académico integrado por especialistas del Instituto Politécnico Nacional y de la UNAM (sobre todo de las facultades de Ciencias e Ingeniería y del Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y en Sistemas), el cual evaluó y seleccionó las propuestas de formación de especialistas de toda América Latina para integrarlas al Macroentrenamiento.

En la sesión a distancia explicó que se diseñaron 720 horas de capacitación divididas en 18 talleres: cuatro de inducción a la inteligencia artificial, ocho de especialización y seis para la resolución de retos, impartidos por 38 expertos provenientes de diversas entidades, tanto universitarias, como otros centros de estudio dentro y fuera del país.

Se recibieron mil 637 solicitudes, de ellas, mil 72 alumnas y alumnos de licenciatura y posgrado iniciaron el entrenamiento. Después de tres semanas de trabajo finalizaron 620 propuestas con igual número de personas de 20 naciones, entre ellos Colombia, Perú, Bolivia, Argentina, Brasil, Costa Rica, Estados Unidos, España y México.

Gaceta UNAM, Jun 23, 2025

Ciberseguridad debe contemplar la protección de derechos humanos

Se “entrega” información biométrica –nuestro rostro, voz, iris y huella digital– al usar celulares, relojes, tabletas y audífonos sin cuestionar a quién se envía, para qué se utiliza, cuánto tiempo la conservarán o con qué fines.

Ante la llegada de neurotecnologías que prometen ayudar contra la depresión o implantar chips en el cerebro para conectarlos a computadoras, es importante ser conscientes de la necesidad de proteger nuestros datos biométricos (que incluyen las ondas cerebrales) para evitar un mal uso de ellos.

Así lo recomendó Anahiby Becerril Gil, académica de la Dirección General de Cómputo y de Tecnologías de Información y Comunicación (DGTIC) de la UNAM, quien precisó que cada vez más se ha normalizado en la sociedad la “entrega” de este tipo de información –nuestro rostro, voz, iris y huella digital– al usar los llamados equipos inteligentes (celulares, relojes, tabletas, audífonos), sin cuestionar a quién se envía, para qué se usa, cuánto tiempo la conservarán o con qué fines.

Al ofrecer la charla “Del dato al cerebro: privacidad y seguridad en un mundo conectado”, la también coordinadora académica del diplomado Ciberseguridad explicó que, desde hace tiempo, este tema ha rebasado el campo técnico y ahora implica la protección de los derechos humanos.

Reflexionó que la gente debe dejar de pensar que es normal entregar toda nuestra información, porque esto no es así. La ley nos protege, la tecnología debe servirnos a nosotros y no al revés. Por ejemplo, si los bancos niegan un servicio obligando a sus clientes a descargar una aplicación y usar datos biométricos, la persona puede ampararse en la legislación actual y exigir se le otorgue el servicio identificándose oficialmente.

Becerril Gil expresó: “Necesitamos anticiparnos a los riesgos. Las neurotecnologías ya vienen, principalmente para usos médicos, y se está pensando en usos lúdicos, con videojuegos, militares, y esto conlleva que debemos educarnos en materia de riesgos personales, proteger nuestros datos biométricos, a quién se los comparto, por qué hacerlo; de lo contrario, muy probablemente pueda generar problemas a futuro”.

En el encuentro realizado virtualmente como parte del Seminario TIC, de la DGTIC, la experta en derechos humanos detalló que la protección de neurodatos no es hablar del futuro, es una urgencia del mundo actual, pues implica la protección de lo más profundo de nuestra esencia, más allá de likes en las redes sociales.

Aclaró que las neurotecnologías se refieren a dispositivos o procedimientos que ayudan a acceder a nuestra información mental y del sistema nervioso para controlar, investigar, evaluar y/o manipular la estructura y función de los sistemas neuronales de animales o seres humanos, las cuales nacieron con la idea de ayudar ante padecimientos o enfermedades mentales.

Los casos más famosos en la actualidad son las empresas Neuralink (Estados Unidos), que desarrolla chips llamados Link para monitorear y estimular la actividad cerebral; así como Flow Neuroscience (Suecia), con su diadema Flow que promete estimular regiones del cerebro para ayudar a aliviar los síntomas de la depresión.

Agregó Becerril: “Si ya se dice que los datos personales son el nuevo petróleo, los neurodatos serán el oro digital, porque con ellos se elaboran perfiles de usuario a los cuales no tenemos acceso; y no es que sea malo, el problema es que no sabemos si nos beneficia o perjudica”.

Determinado en la Constitución

En el caso de México, el artículo 16 de la Constitución determina que toda persona tiene derecho a la protección de sus datos personales, lo que implica cualquier información, sin importar su formato (físico o digital), que permita identificar a un individuo. A esto se suma que se hace distinción de los datos sensibles, y éstos se refieren a la intimidad de una persona.

“Si de la actividad cerebral una empresa obtiene información que me identifica o me hace identificable, éste es un dato personal sensible (como también lo son el ADN y los datos neuronales, de comportamiento, o rasgos de la personalidad atribuibles a una sola persona)”.

Por ello, invitó a considerar el riesgo que se corre al entregar estas características únicas a cambio del uso productos o servicios para “hacernos la vida más sencilla”.

Eso ha llevado al surgimiento de una nueva tendencia para la protección de la neuroinformación impulsada desde la Organización de Naciones Unidas, en la que la educación en ciberseguridad es un elemento clave, destacó la investigadora. Se denomina ciberneuroseguridad y se encarga específicamente de sugerir medidas, sistemas, herramientas y políticas para proteger la integridad, la confidencialidad y la disponibilidad de la información de las neurotecnologías y su conexión con los humanos, especialmente por los datos que se obtienen a partir de ellas.

Gaceta UNAM, jun 2, 2025

Es “ficción” que la IA trabaje sin la interacción humana

En la UNAM la concebimos como una herramienta para potenciar y no para sustituir la inteligencia del individuo: Soledad Funes Argüello, coordinadora de la Investigación Científica.

La noción de que la inteligencia artificial (IA) trabaje sin la participación humana es más ficción que un futuro viable y éticamente comprometido, subrayó la coordinadora de la Investigación Científica de la UNAM, María Soledad Funes Argüello.

En la UNAM la concebimos como una herramienta para potenciar y no para sustituir la inteligencia humana y, en este sentido, orientarla con principios de ética, sustentabilidad y responsabilidad.

Dicha herramienta debe ser compartida y no limitarse a automatizar tareas, sino a potenciar la interacción entre personas y sistemas, que aprenda de múltiples perspectivas y construya soluciones dirigidas hacia el bien común, indicó.

Durante la inauguración del encuentro AI Summit 2025, organizado por el Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y en Sistemas (IIMAS) de la Universidad Nacional y las empresas OpenAI y Fintual, la investigadora añadió: “Esa tecnología no es neutra, muestra y amplifica nuestras formas de pensar, lenguajes, estructuras y prejuicios; aprende de los datos que generamos como sociedad y, por lo tanto, puede reproducir desigualdades si no se crea éticamente”.

A decir de la especialista, la función de las instituciones académicas no es condenar estas tecnologías, sino entenderlas, aprovecharlas y, al mismo tiempo, estar preparadas para corregir el rumbo cuando sea necesario.

Insistimos también en que la educación tiene que preparar a las nuevas generaciones para usar tecnologías emergentes y hacerlo con conciencia ética, perspectiva crítica y profunda responsabilidad frente a los desafíos globales, precisó.

Al respecto, destacó que los ejes que conforman el programa de trabajo del encuentro convergen con estas ideas: pensar el futuro de la IA con una mirada filosófica, técnica y social; fortalecer sus bases científicas y tecnológicas a partir de la colaboración interinstitucional; exigir marcos éticos y normativos que garanticen inclusión y derechos digitales, y abrir espacios en los que el arte, la sensibilidad y la imaginación se sumen al debate.

Funes Argüello dijo que la UNAM comenzó a incorporar herramientas de IA en entornos pedagógicos como parte del compromiso en la innovación educativa; por ejemplo: más que sustituir la experiencia en el aula, queremos enriquecerla; tampoco deseamos formar usuarias o usuarios pasivos, sino personas con pensamiento crítico y autonomía intelectual, porque la universidad pública tiene la responsabilidad de marcar el paso hacia un futuro más justo, igualitario, plural y sostenible.

Para resolver desafíos

El AI Summit 2025 es un encuentro clave para reflexionar sobre el impacto de la inteligencia artificial desde perspectivas técnicas, éticas y sociales. El IIMAS, como coorganizador, aporta su experiencia histórica y liderazgo en el desarrollo de algoritmos y modelos de IA aplicados a problemas reales en sectores estratégicos de México.

Al hacer uso de la palabra, el subsecretario de Industria y Comercio de la Secretaría de Economía, Vidal Llerenas Morales, recordó que generar ecosistemas de emprendimiento en áreas tecnológicas es parte del plan del gobierno mexicano para el desarrollo de pequeñas y medianas empresas, impulso de nuevas tecnologías y empleos de mejor calidad.

Por su parte, la secretaria de Desarrollo Económico de la Ciudad de México, Manola Zabalza Aldama, puntualizó que al hablar de infraestructura y de IA es necesario pensar cómo, más que hacernos consumidores de tecnología, nos puede volver al origen, es decir, creadores de nuevas formas de desarrollo, de la conformación de startups, de maneras de tener mejor inclusión financiera, salud, economía circular.

La UNAM participó activamente en esta actividad con una representación plural y destacada. Intervinieron investigadores del IIMAS como Luis Pineda, Katya Rodríguez, Iván Meza, Helena Gómez, Carlos Hernández, Jorge Pérez y Jesús Siqueiros; así como Héctor Benítez, director general de Cómputo y de Tecnologías de Información y Comunicación; Boris Escalante, coordinador general del Centro de Estudios en Computación Avanzada, y Fernanda López Escobedo, de la Escuela Nacional de Ciencias Forenses.

Estuvieron Ramsés Mena como anfitrión de la Universidad Nacional y directivas y directivos de diversas facultades, institutos y centros de investigación de esta casa de estudios, fortaleciendo el compromiso institucional con una IA crítica, incluyente y de vanguardia.

Gaceta UNAM, jun 2, 2025

La tecnología y el error en el fortalecimiento del proceso de aprendizaje

Desde el año 2015, el Encuentro universitario de mejores prácticas de uso de TIC, también conocido como #educatic, es un punto de encuentro para docentes de la UNAM y de otras instituciones de educación superior, donde comparten experiencias sobre cómo aprovechar el potencial de la tecnología para promover el aprendizaje.

Organizado por la Dirección General de Cómputo y de Tecnologías de Información y Comunicación (DGTIC), este año el encuentro se celebrará del 29 de julio al 1 de agosto; su eje temático es “Errores que enseñan: resolver para aprender con tecnología”.

Al respecto, Marina Kriscautzky Laxague, directora de Innovación en Tecnologías para la Educación, explicó en entrevista que, tradicionalmente, se ha castigado el error, dejando de lado su potencial en el proceso de enseñanza-aprendizaje.

“Hay mucha tecnología y la mayoría se utiliza para penalizar el error y esto te condiciona: sigo adelante cuando estoy bien, pero quizá no analicé por qué acerté, y tal vez no entendí nada, ni sé por qué estoy mal”, ilustró.

La perspectiva que se propone desde #educatic es distinta. “Aquí vemos al aprendizaje como un proceso de construcción del conocimiento. Se aprende porque se necesita una mejor solución, resolver un desafío, un reto. Y en eso, la tecnología puede ser una muy buena herramienta”, explicó.

Para la especialista, la generación de conocimiento no depende de un camino único y fijo; aprender implica estar abiertos a la exploración y al error. “Muchas cosas se descubren fortuitamente. Querías investigar una cosa y resulta otra, y te sorprendes”.

Para profundizar sobre este enfoque, la próxima edición de #educatic abrirá la discusión entre docentes. “Queremos profundizar, por eso los invitamos a ver qué experiencias han tenido o, si no las han tenido, cómo se les ocurre usar la tecnología para promover la exploración, la conjetura, la formulación de hipótesis, la explicación, el cuestionamiento […] eso es hacer ciencia”.

Como parte del encuentro, se emitió una convocatoria para que las y los docentes presenten ponencias sobre el error constructivo como parte del proceso de aprendizaje. La recepción de propuestas estará abierta hasta el 8 de junio.

Dentro del proceso de aprendizaje descrito por la doctora Kriscautzky, también es necesario cuestionar el aporte de las nuevas herramientas tecnológicas. La inteligencia artificial, a pesar del gran auge que ha tenido en años recientes, también debe ser evaluada y analizada, en especial respecto a sus aportes en la enseñanza.

“Siéntate a pensar qué quieres que aprendan y cómo vas a lograrlo. ¿Qué función puede cumplir la tecnología? En el caso de la inteligencia artificial, nos puede ayudar mucho para el famoso desarrollo del pensamiento crítico”, indicó.

Si bien ahora las personas están más abiertas a utilizar las herramientas tecnológicas debido a la pandemia, aún es necesario saber aprovecharlas en términos educativos. “Todavía falta construir mucho, no es porque sea la inteligencia artificial, sino que es cualquier tecnología, las que conocemos y las que aparezcan; no importa. Siempre tienen que ser utilizadas desde un punto de vista educativo, con una justificación basada en el aprendizaje”, destacó.

Con diez ediciones de experiencia a sus espaldas, #educatic ha logrado construir una comunidad que continúa creciendo. Durante su próxima edición se ofrecerán conferencias magistrales, mesas virtuales de diálogo, intercambio de experiencias docentes y alrededor de veinte talleres orientados al dominio de alguna herramienta desde un enfoque didáctico. Los temas que se abordarán abarcan diversas áreas del conocimiento: Química, Ingeniería, Estadística, Veterinaria, Ciencias Sociales, Arte con realidad virtual, entre otros.

El 11º Encuentro universitario de mejores prácticas de uso de TIC se llevará a cabo de forma híbrida. Las actividades presenciales se realizarán en la Escuela Nacional de Trabajo Social (ENTS), mientras que las actividades en línea contemplan videoconferencias y transmisiones en vivo que se transmitirán por el canal UNAM Digital en YouTube.

#educatic2025 contará con la FES Aragón como sede invitada, donde se realizará un panel de expertos en Ingeniería, Ciencias del Cómputo y Pedagogía titulado “Entre aciertos y errores: aprender con tecnología”.

La información completa del evento se puede consultar en encuentro.educatic.unam.mx

JAIG

IA que opere sin participación humana, es de ficción: Funes Argüello

• Junto con Vidal Llerenas Morales, Manola Zabalza Aldama, James Hairston y Pedro Pineda participaron en AI Summit 2025, encuentro organizado por el IIMAS y OpenAI y Fintual

La noción de que la inteligencia artificial (IA) trabaje sin la participación humana es más de ficción que de un futuro viable y éticamente comprometido, subrayó la coordinadora de la Investigación Científica de la UNAM, María Soledad Funes Argüello.

En la UNAM la concebimos como una herramienta para potenciar y no para sustituir la inteligencia humana y, en ese sentido, orientarla con principios de ética, sustentabilidad y responsabilidad.

Esta herramienta debe ser compartida y no limitarse a automatizar tareas, sino potenciar la interacción entre personas y sistemas, que aprenda de múltiples perspectivas y construya soluciones dirigidas hacia el bien común, indicó.

Durante la inauguración del encuentro AI Summit 2025, organizado por el Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y en Sistemas (IIMAS) de la Universidad Nacional y las empresas OpenAI y Fintual, la investigadora añadió:

Esa tecnología no es neutra, muestra y amplifica nuestras formas de pensar, lenguajes, estructuras y prejuicios; aprende de los datos que generamos como sociedad y, por lo tanto, puede reproducir desigualdades si no se crea éticamente.

A decir de la especialista, la función de las instituciones académicas no es condenar estas tecnologías, sino entenderlas, aprovecharlas y, al mismo tiempo, estar preparadas para corregir el rumbo cuando sea necesario.

Insistimos también en que la educación debe preparar a las nuevas generaciones para usar tecnologías emergentes y hacerlo con conciencia ética, perspectiva crítica y profunda responsabilidad frente a los desafíos globales, dijo.

En este sentido, destacó que los ejes que conforman el programa de trabajo del encuentro convergen con estas ideas: pensar el futuro de la IA con una mirada filosófica, técnica y social; fortalecer sus bases científicas y tecnológicas a partir de la colaboración interinstitucional; exigir marcos éticos y normativos que garanticen inclusión y derechos digitales; y abrir espacios donde el arte, la sensibilidad y la imaginación se sumen al debate.

Funes Argüello agregó que la UNAM comenzó a incorporar herramientas de IA en entornos pedagógicos como parte del compromiso en la innovación educativa, por ejemplo:

Asistentes automatizadas que responden preguntas frecuentes y brindan retroalimentación inmediata; plataformas que ajustan contenidos según las necesidades y desempeño de cada estudiante; y plataformas de evaluación educativa para identificar patrones y áreas a fin de mejorar la experiencia educativa.

Más que sustituir la experiencia en el aula, queremos enriquecerla; tampoco deseamos formar usuarias o usuarios pasivos, sino personas con pensamiento crítico y autonomía intelectual, porque la universidad pública tiene la responsabilidad de marcar el paso hacia un futuro más justo, igualitario, plural y sostenible, aseveró la universitaria.

Para resolver desafíos

El AI Summit 2025 es un evento clave para reflexionar sobre el impacto de la inteligencia artificial desde perspectivas técnicas, éticas y sociales. El IIMAS, como coorganizador, aporta su experiencia histórica y liderazgo en el desarrollo de algoritmos y modelos de IA aplicados a problemas reales en sectores estratégicos de México.

Al hacer uso de la palabra, el subsecretario de Industria y Comercio de la Secretaría de Economía, Vidal Llerenas Morales, recordó que generar ecosistemas de emprendimiento en áreas tecnológicas es parte del plan del gobierno mexicano para el desarrollo de pequeñas y medianas empresas, impulso de nuevas tecnologías y empleos de mejor calidad.

Expuso que es un área en la que nuestro país ha destacado y es posible aprender más y dialogar entre las comunidades de startups (empresa de reciente creación que utiliza tecnologías de información y comunicación) en el continente.

A su vez, la secretaria de Desarrollo Económico de la CDMX, Manola Zabalza Aldama, puntualizó que al hablar de infraestructura y de IA es necesario pensar cómo, más que hacernos consumidores de tecnología, nos puede volver el origen, es decir, creadores de nuevas formas de desarrollo, de la conformación de startups, de maneras de tener mejor inclusión financiera, salud, economía circular.

Estamos convencidos de que es pieza clave para que los grandes problemas que afectan a la economía -y sobre todo en la base de la pirámide en los últimos años- se resuelvan para acabar con la pobreza, generar riqueza y una verdadera responsabilidad compartida.

James Hairston, Head of International Policy & Partnerships de la empresa Open AI, rememoró que hace un año abrieron sus oficinas en México debido a que estaban sorprendidos de cómo usan los mexicanos la IA en contextos de investigación y para resolver problemas reales y complejos.

Para nosotros, afirmó, esta nación no está esperando el futuro, lo construye, y este encuentro es prueba de ello. Además de ser un consumidor de tecnología, es creador, innovador y líder gracias al desarrollo de soluciones para mejorar sistemas de educación, agricultura, salud, políticas públicas y mucho más.

Pedro Pineda, CEO de la compañía Fintual, enfatizó: El cambio a la IA es cultural no solamente técnico, todos la usan, pero muchos tienen resistencia en sus organizaciones.

Las personas que trabajan en financieras o los tomadores de decisiones deben ser los primeros en probarlas y ver qué funciona y no; además de contribuir con sus equipos en el progreso de carreras.

La Universidad Nacional participa activamente en este evento con una representación plural y destacada. Intervienen investigadores del IIMAS como Luis Pineda, Katya Rodríguez, Iván Meza, Helena Gómez, Carlos Hernández, Jorge Pérez y Jesús Siqueiros; así como Héctor Benítez, de la Dirección General de Cómputo y de Tecnologías de Información y Comunicación; Boris Escalante, del Centro de Estudios en Computación Avanzada; y Fernanda López Escobedo, de la Escuela Nacional de Ciencias Forenses de la UNAM.

Estuvieron Ramsés Mena como anfitrión de la Universidad Nacional y directivos y directivas de diversas facultades, institutos y centros de investigación de esta casa de estudios, fortaleciendo el compromiso institucional con una IA crítica, incluyente y de vanguardia.

La organización del evento fue liderada por la Oficina de Vinculación del IIMAS, en coordinación con OpenAI y Fintual, consolidando una alianza estratégica para el fortalecimiento de un ecosistema nacional de innovación científica y tecnológica para la UNAM.

Boletín UNAM-DGCS-365

La IA debe materializarse en propuestas y soluciones para los problemas actuales

Como parte del Primer Congreso Internacional de Inteligencia Artificial se realizan conferencias magistrales, paneles de discusión, talleres y un boot camp interdisciplinario.

Nora del Consuelo Goris Mayans, directora de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Acatlán, hizo un llamado a materializar la inteligencia artificial (IA) en investigaciones y propuestas de políticas públicas y de soluciones para los grandes problemas que nos aquejan; hay que “producir proyectos con impacto real”, convocó.

Al participar como anfitriona de la inauguración del Primer Congreso Internacional de Inteligencia Artificial. Retos y Oportunidades, organizado por el Consejo Académico del Área de las Ciencias Físico Matemáticas y de las Ingenierías (CAACFMI), a través del Comité Académico de las Carreras en Computación de la UNAM, la también académica universitaria resaltó:

“La Universidad Nacional asume el compromiso siempre de fomentar un desarrollo responsable e inclusivo, pero sobre todo benefactor de esta tecnología”.

Al refrendar el discurso institucional de esta casa de estudios sobre el futuro de la investigación, recordó que debe desarrollarse con base en tres ejes: primero desde la inter y transdisciplina en el abordaje de temas contemporáneos; la innovación como segundo eje, donde el conocimiento debe aprovechar a la IA desde un paradigma ético y normativo; y el tercero, el compromiso social.

El Congreso se organizó en cinco jornadas realizadas desde el 7 y hasta el 11 de abril, una cada día, en la FES Acatlán y las facultades de Ingeniería, Ciencias, Contaduría y Administración y la FES Aragón, respectivamente. Tiene como propósito difundir los avances más recientes en IA en el ámbito global, y proporcionar un espacio para el diálogo, la reflexión y el aprendizaje.

Reúne a expertos nacionales e internacionales en un programa diverso que considera conferencias magistrales, paneles de discusión y talleres especializados. Incluye un boot camp interdisciplinario, donde los participantes colaboran en el diseño de soluciones innovadoras basadas en esta tecnología.

Ana María Martínez Vázquez, coordinadora del CAACFMI, reconoció que la inteligencia nos distingue como especie y por ello trabajar con la IA representa un enorme reto y una gran oportunidad. “No sabemos qué ocurrirá, pero será una sociedad diferente”.

En la puesta en marcha del Congreso también estuvieron Armando Tomé González, director de la Facultad de Contaduría y Administración; Alejandro Velázquez Mena, jefe de la División de Ingeniería Eléctrica de la Facultad de Ingeniería; Héctor Benítez Pérez, director general de Cómputo y de Tecnologías de Información y Comunicación; y Víctor Manuel Velázquez Aguilar, director de la Facultad de Ciencias.

Más adelante, en la conferencia “Inteligencia artificial: evolución y autonomía”, dictada por José Ángel Arreola Benítez, ejecutivo con más de 25 años de experiencia en la industria de tecnologías de información en firmas como SAP, Deloitte, Nasoft e IBM, y actualmente director general de Cognitus, dejó en claro que “no hemos llegado al punto en que la IA decida”.

La IA es una recomendación basada en muchísimos datos, que te permite optimizar procesos, crear redes neuronales, por lo tanto, sigue dependiendo del ser humano, y la utilizamos en muchos más ámbitos de los que pensamos como compras, salud, movilidad y el área laboral.

“La IA imita la inteligencia humana para ejecutar tareas, está muy presente en asistentes, plataformas de video, correcciones automáticas de texto, cámaras inteligentes en celulares. Nos da más tiempo para hacer más actividades no sólo en lo profesional, sino en lo personal”, concluyó.

Gaceta UNAM

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