Entér@te No. 47. 15 de agosto de 2025

Ciberseguridad e inteligencia artificial: entre la urgencia regulatoria y la corresponsabilidad

Lic. Alejandra Lagunes Soto Ruiz, fundadora de la Alianza Nacional de Inteligencia Artificial (ANIA).

Por Gabriela Romo

En el marco del ciclo de talleres “Ciberseguridad y privacidad en la era de la Inteligencia Artificial”, la DGTIC, en colaboración con la Academia Mexicana de Ciencias (AMC), llevó a cabo una mesa de análisis para reflexionar sobre los desafíos que plantea la integración de la inteligencia artificial (IA) en los entornos digitales. La discusión se centró en temas clave como la protección de datos, el uso ético de la tecnología y la necesidad de nuevas estrategias de defensa digital.

Participaron la licenciada Alejandra Lagunes Soto Ruiz, fundadora de la Alianza Nacional de Inteligencia Artificial (ANIA), y el maestro César Sanabria Pineda, consultor manager en IQSEC, empresa especializada en Tecnología e innovación en Ciberseguridad. Ambos coincidieron en que México enfrenta una situación crítica ante la ausencia de un marco normativo específico en materia de ciberseguridad e inteligencia artificial.

Lagunes señaló que, aunque existen más de 40 iniciativas legislativas en el Congreso, aún no se ha establecido una base jurídica sólida que proteja a la ciudadanía y a las empresas. Presentó su propuesta de Ley Federal de Ciberseguridad y Confianza Digital, con la que busca sentar las bases para una economía digital segura y combatir delitos que van en aumento, como el phishing o el hackeo de cuentas personales. “Hoy no existe ninguna ley específica ni sobre ciberseguridad ni sobre inteligencia artificial, y es bastante urgente”, advirtió.

Otro de los desafíos abordados fue la escasez de talento especializado. Sanabria Pineda reveló que, mientras países vecinos cuentan con más de 100 mil profesionales certificados en ciberseguridad, en México esta cifra apenas supera los dos mil. La especialista añadió que más del 75 % de las empresas reportan dificultades para encontrar perfiles adecuados, a pesar de que el país figura entre los primeros lugares de la OCDE en número de egresados en carreras STEM. Esta desconexión entre la academia y la industria, señalaron, produce profesionales con conocimientos teóricos, pero sin las habilidades prácticas que el mercado demanda.

Sanabria destacó la importancia de incorporar la “seguridad por diseño” y la “privacidad por diseño”, particularmente en tecnologías emergentes. Subrayó que ambas deben integrarse desde el inicio en el desarrollo e implementación de soluciones basadas en inteligencia artificial, tanto en el sector público como en el privado.

Frente a este panorama, los ponentes hicieron un llamado a la corresponsabilidad de todos los sectores: gobierno, iniciativa privada, academia y sociedad civil. Afirmaron que la educación es clave para cerrar la brecha digital y construir una cultura de prevención. Propusieron reformar los planes de estudio, desde la educación básica para incluir alfabetización digital y ciberseguridad; además de fortalecer la inversión en investigación y desarrollo, y fomentar un ecosistema de colaboración que impulse la innovación.

También enfatizaron la necesidad de una regulación flexible, basada en principios éticos como la transparencia algorítmica, la supervisión humana, la proporcionalidad, la no discriminación y la trazabilidad. Lagunes propuso un modelo híbrido: una ley general con principios transversales, complementada con leyes sectoriales, para abordar las implicaciones del uso tecnológico en sectores clave como la salud o finanzas.

Al cierre de la mesa, ambos especialistas coincidieron en que la IA no eliminará empleos, pero transformará profundamente el mundo laboral. Por ello, subrayaron la importancia de que las personas aprendan a utilizarla y se mantengan en constante actualización. Sólo así, México podrá aprovechar las oportunidades de esta nueva era digital sin dejar de proteger los derechos fundamentales de las personas.

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