DGTIC propone impulsar la integridad académica, transparencia y responsabilidad en su aprovechamiento

La Tercera Jornada de Inteligencia Artificial Generativa (IAGen) en Educación fue el marco para presentar el libro Uso y desarrollo ético de la Inteligencia Artificial en la Universidad: docencia e investigación. Editado por la Dirección General de Cómputo y de Tecnologías de Información y Comunicación (DGTIC), el ejemplar examina los retos y las oportunidades que enfrenta la comunidad universitaria ante la adopción creciente de sistemas de IA.
La doctora Ana Yuri Ramírez Molina y la maestra María Teresa Ventura Miranda, adscritas a la DGTIC, expusieron los ejes centrales de la obra. Ramírez Molina, directora de Colaboración y Vinculación, explicó que el proyecto inició en 2022, cuando el uso masivo de herramientas como ChatGPT aceleró la reflexión institucional. “La liberación de GPT-3.5 generó un boom que nos obligó a revisar qué más necesitábamos considerar como universidad”, señaló.
Recordó que la UNESCO ha formulado recomendaciones para orientar el uso ético de la IA, agenda que la UNAM atiende mediante esfuerzos como este libro. Añadió que la institución cuenta con comités especializados y un código de ética que promueve “la integridad y la honestidad académica”.
El libro integra marcos internacionales y los vincula con el contexto universitario. Destaca la importancia de fortalecer la integridad académica, garantizar la autoría intelectual y asegurar que las decisiones tecnológicas se alineen con los fines sustantivos de la UNAM.
La académica Ventura Miranda presentó los capítulos sobre docencia e investigación.Señaló que, si bien la IA puede enriquecer la preparación de clases y el aprendizaje, su uso requiere medidas de protección: “Implica cuidar datos personales, detectar sesgos y evitar que los estudiantes sustituyan su propio esfuerzo intelectual”.
En el ámbito de la investigación, el texto identifica aplicaciones que van desde la síntesis de información hasta la simulación de escenarios, pero advierte sobre riesgos como la opacidad de ciertos modelos y la necesidad de garantizar reproducibilidad. “El potencial es enorme, pero debe equilibrarse con una reflexión ética y un uso crítico”, añadió.
Este material incorpora principios como gobernanza, sostenibilidad, proporcionalidad, inclusión y la IA centrada en el ser humano, que orientan hacia un uso responsable que respete derechos, reduzca brechas digitales y considere el impacto ambiental del cómputo intensivo.
Ramírez Molina afirmó que reforzar la alfabetización digital, garantizar acceso equitativo a infraestructura tecnológica y promover la discusión interdisciplinaria serán claves para avanzar hacia un marco institucional para el uso de la IA en la Universidad.
MGRZ